No Te Salves

Mario Benedetti, escritor y poeta uruguayo, integrante de la Generación del 45, es sin duda uno de los más prolíficos y trascendentales poetas latinoamericanos del pasado siglo (y comienzos del actual). Así como la poesía, cultivó otros géneros literarios como la novela, el cuento, drama y el ensayo. Hoy quiero compartir con ustedes mi poema favorito titulado “No Te Salves” perteneciente al libro “Poemas de Otros” de 1920 (poema donde se confrontan dos antagónicas actitudes ante la vida), así como una sutil interpretación del dueto de trovadores Mexicanto para acompañar la lectura.

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

http://www.youtube.com/watch?v=73Ac9bFGJN0

Faltas Ortográficas en La Era de Las Redes Sociales

ortografiaLa masificación de las redes sociales y clientes de mensajería instantánea nos ha traído, sin duda alguna, un alud de cosas positivas e interesantes, otras no tanto. Uno de esos puntos negativos en particular ha llamado especialmente mi atención, ese que da título a esta entrada.

Sí, es por todos sabido que en estos tiempos de constante ajetreo en nuestro diario vivir, inclusive en la forma de comunicarnos, bien sea oralmente o por escrito, se tiende a minimizar mucho las cosas, llevar todo a su mínima expresión. Incluso, en ocasiones, se tiende buscar nuevas formas de expresión que resulten más “cómodas”. Hasta ahí todo bien, eso lo acepto y lo respeto.

El problema toma otras dimensiones, cuando inocentemente (por llamarlo de algún modo y evitar así la utilización otros términos un tanto más despectivos), nos encontramos en la red de redes con una serie de ¿vocablos?, principalmente en redes sociales como Facebook y Twitter, aunque se extiende también a clientes de mensajería como Whatsapp o Telegram, así como a foros, blogs, y sitios web en general, que atentan de forma involuntaria y hasta deliberada contra la homogeneidad, formalidad, universalidad y elegancia del idioma de Cervantes.

Somos todos humanos, y es de humanos errar, ergo cualquiera se equivoca y comete una falta, pero es completamente intolerable encontrarse con tales atrocidades ortográficas épicas. Contribuyamos todos y pongamos bien en alto nuestro idioma, porque el castellano es de todos y no de unos pocos.

¿Y de quién es la culpa? La culpa es de todos, no se puede simplemente echar la culpa a alguien y seguir adelante como si nada. La culpa es de todos, de los que ven y callan, de los que educan por interés y no por vocación, de quienes no invierten suficiente en fortalecer un sistema de educación que tiende a la obsolescencia, de quienes no se preocupan por ampliar su envergadura cultural… La culpa es de todos, colaboremos en erradicar o al menos atenuar lo más posible este problema que nos afecta directa o indirectamente a todos.

Dice la cultura popular que desde que se inventaron las excusas nadie queda mal. Este caso debe ser excepción a la regla, no hay excusas válidas, todos los navegadores modernos, incluso teléfonos inteligentes y tabletas vienen de fábrica con un corrector ortográfico integrado (aunque a veces es posible poner en duda la eficacia de los mismos). Démosle uso a esta importantísima funcionalidad. La próxima vez que vayas a publicar algo en tu perfil, en tu blog, en tu sitio web, has una pausa, revisa lo que has escrito, presta especial atención a las palabras resaltadas, corrígelas y así estarás haciendo un pequeño y a la vez inconmensurable aporte a tu cultura, a tu idioma, pero sobre todo, a tu persona.

No Dejes Que Termine el Día…

>No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y la poesía sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.

Walt Whitman
Poeta, ensayista, periodista y humanista estadounidense

¡Bienvenidos a El Dulce Abismo!

Bienvenidos a “El dulce abismo: Pozo de inspiración de un bohemio corazón”, un espacio en donde publicar las cosas que me inspiran y (de cuando en vez, cuando me siento iluminado) plasmar mis escritos. Música, cine y literatura serán los tópicos más habituales, espero sea grata su estadía en esta mi abisal fosa de luz.

– Jonathan Estrella