Poema Que Se Asfixia

Adrián Gil

Son siempre buenos esos días en que la melomanía se siente aventurera y parte en busca de nuevos ritmos, nuevas rimas, nuevos versos. Fue, precisamente, un día como esos cuando descubrí al trovador que hoy vengo a compartirles. Desde entonces, es uno de los más habituales componentes de la rotación musical de mi audioteca. Adrián Gil “El Tigre” es profesional de la computación, fue profesor de literatura y gramática, su amor por el arte le llevó a desarrollar, también, dotes en artesanía y fotografía. Al día de hoy, ejerce como poeta y trovador. Un cantautor que ha sabido combinar con esmero tanto poesía y literatura con la música, constituyéndose como autor de culto.

Vengo a compartirles “Poema que se asfixia“, sublime tonada perteneciente al álbum “Arlequín“.

Soy un huracán ingenuo en tu red,
todo un vendaval acorralado en tu piel,
soy ese poema que se asfixia en tu agenda,
un asesino atropellado en el andén de tus caderas,
un lobo lazarillo, un grito de bolsillo,
un tigre sin colmillos si me besas.

Soy una extravagancia sin manual y sin leyenda,
un documento del alma sin membretes y sin fecha,
un viandante con guitarra prisionero en tu alacena,
un beso sin corbatas que no cabe en tu cartera,
soy lo que tú quieras,
tu arlequín del alba,
aunque a fuerzas no quepa en ese archivo
de los que te aman,
sólo soy el tonto que te escribe un poema.

Soy el chambelán mutante a tu ley.
me hago Dartacán si juegas a ser Juliette,
soy un Don Quijote cuando eres Dulcinea,
el duende clandestino que habita en tu guantera,
tu griego, tu vikingo, tu fiebre de domingo,
el broche de tu abrigo si te dejas.

Soy una extravagancia sin manual y sin leyenda,
un documento del alma sin membretes y sin fecha,
un viandante con guitarra prisionero en tu alacena,
un beso sin corbatas que no cabe en tu cartera,
soy lo que tú quieras,
tu arlequín del alba,
aunque a fuerzas no quepa en ese archivo
de los que te aman,
sólo soy el tonto que te escribe un poema.

Soy tu arlequín del alba,
esa triste alimaña que hiberna
si tú te alejas.

Sobrevolando Un Sueño

Santiago Feliú

Santiago Feliú fue un destacado exponente del movimiento de la nueva canción conocido como Nueva Trova Cubana, por su peculiar, intensa y virtuosa forma de acariciar las cuerdas de la guitarra se ganó el apodo de “El Eléctrico“. Sus canciones buscaban a toda costa un balance entre la música y la poesía; su lirismo, como un radar, es capaz de localizar nuestra alma y hacer cita con la eternidad. Recientemente un infarto nos lo arrebató de entre los vivos pero donde quiera que se encuentre sé que no está solo, lo acompaña su guitarra, lo acompaña la poesía.

Hoy quiero compartirles la canción “Búscame (Sobrevolando Un Sueño)” como muestra inherente del sublime legado de Santi, que la disfruten tanto o más que este servidor.

Búscame donde sientas que está ardiendo,
donde se eternizan los recuerdos,
donde no me encuentres, donde estuve,
donde se olvidaron de quererte.

Si todo el amor del mundo está tiritando,
cada segundo cuesta un siglo de espera,
dime si lo que sientes no es lo profundo,
en cada momento del alma de esta escalera.

Búscame donde la ilusión tuvo hijos,
sobrevolando un sueño que acuna el tiempo,
en la más melancólica melodía,
incinerando infiernos para tu vida.

Canción de Navidad

Para reflexionar…

El fin de año huele a compras,
enhorabuenas y postales
con votos de renovación.
Y yo que sé del otro mundo
que pide vida en los portales,
me doy a hacer una canción.

La gente luce estar de acuerdo,
maravillosamente todo
parece afín al celebrar.
Unos festejan sus millones,
otros la camisita limpia
y hay quien no sabe qué es brindar.

Mi canción no es del cielo,
las estrellas, la luna,
porque a ti te la entrego
que no tienes ninguna.

Mi canción no es tan sólo
de quien pueda escucharla,
porque a veces el sordo
lleva más para amarla.

Tener no es signo de malvado
y no tener tampoco es prueba
de que acompañe la virtud.
Pero el que nace bien parado,
en procurarse lo que anhela
no tiene que invertir salud.

Por eso canto a quien no escucha,
a quien no dejan escucharme,
a quien ya nunca me escuchó,
al que en su cotidiana lucha
me da razones para amarle,
a aquel que nadie le cantó.

Silvio Rodríguez

Alondras En Fusil

Patricio Anabalón

Patricio Anabalón es un destacado poeta y trovador chileno, cuenta en su haber con 11 discos editados y dos libros de poesía. Lo descubrí gracias a una magistral musicalización del poema “Eternidad” de Vicente Huidobro y desde entonces es parte esencial de mi colección musical. Quiero compartir hoy con ustedes esta breve pero perenne creación poética titulada “Alondras en Fusil” perteneciente al disco “Verbos de Sal”.

Desnuda
vacía, así mujer
Cantan tus hojas
Como ayer tus cabellos

Desnuda
vaciarás en mí, mujer
Tus fluidos terrenales
Trópicos de alondras en fusil.

Una Más

Carlos Luis

Carlos Luis es uno de esos geniales cantautores que a menudo pasan casi desapercibidos, nacido en la hermana Cuba y residente desde hace tiempo ya en nuestra siempre alborozada ciudad de Santo Domingo. Ya sea con su destreza en las cuerdas, su serena pero penetrante voz (que recuerda a los ancestrales trovadores) o la sutileza poética de sus versos, Carlos Luis es un verdadero artista capaz de tocarnos el corazón, el alma y hasta un poco más, como lo demuestra la canción que hoy quiero compartir titulada “Una Más“.

Una más, para recomenzar
una más, una esperanza más
una más, metida entre la piel
otra gota de miel y amor.

Una más, otra estrella fugaz
una más, que viene a relevar
a otra más que se cansó de andar
de usar su libertad y mi amor.

Una más, otros labios más
otro abrazo más, otro poco más
otra historia de amor
escrita sin autor.

Una más, otra forma de amar
otro mar por donde navegar
sin timón, sin puerto a donde ir
y sueño que admitir, ni amor.

Una más que dice estoy aquí
una más para sobrevivir
otra más que mata sin dolor
un vampiro de amor y adiós

Una más, otros labios más
otro abrazo más, otro poco más
otra historia de amor
escrita sin autor.

Una más, otra cicatriz
que debe curar cuando alguna más
sienta ganas de amar
y busque sitio en mi.

No Te Da

Manuel Jiménez: Trovador Dominicano

Una de las más emotivas canciones que he escuchado, en esta, el siempre humilde pero igualmente reconocido cantautor dominicano (oriundo de Cotuí) Manuel Jiménez, armado sólo con su voz y guitarra logra traspasar las barreras de lo meramente físico y se nos instala en lo más profundo del alma.

Te sobra ternura,
te sobra el encanto,
lo que queda de tu sonrisa
es un mambo de amor.

Te sobra en los ojos
la dulce mirada
y tu boca cuando habla
de amor me embriaga.

Me asombra que tengas
encantos de más, pero tú
no te asombres si digo
que aunque todo te sobre
el amor no te da.

Para un beso te da,
para un sueño te da,
pero para quedarte en mi lecho
y dormir en mi pecho
el amor no te da.

Tocando mi frente,
me dices te quiero
y rehúsas darme
tu amor entero.

De un beso en tu mano
yo sé que soy dueño
pero todo tu amor
corazón es mi empeño.

Homenaje A La Locura

Una canción, escrita a cuatro manos por el poeta mexicano Edel Juárez y su compatriota el trovador Raúl Ornelas (dos grandes que se juntan para brindarnos esta sublime creación poética), en cuyo título ya se nos va transmitiendo la formidable insania de un encuentro inesperado, dulce, intenso, épico, seductor.

Nosotros empezamos por la carne
sin rozar la poesía con incómodos silencios
sin eternizar el día
sin vendernos como ingenuos
nosotros empezamos por el hambre

Nosotros que no fuimos sino extraños
dos errores que se cruzan
que se muerden en los labios
soledades que se juntan sin prever el daño
nosotros empezamos por matarnos

Con tu bolso en la cocina
una estela de recuerdos
una dulce adrenalina
de un pasado que volvió

Tropezaron mis reflejos
me esquivaron los espejos
el instinto se fue lejos
y olvidé la precaución

Y te vi decir “te quiero”
y me vi llamarte mía
sin saber que me perdía
en ceremonias de interior

Y la cama se nos hizo
la antesala al paraíso
un derroche de egoísmo
dejó a un lado el corazón

Que homenaje a la locura
que victoria del deseo
que batalla tan gloriosa
siendo solamente dos

Un encuentro inesperado
un desfase en la rutina
un zarpazo del pasado
y el cinismo de los dos