Homenaje A La Locura

Una canción, escrita a cuatro manos por el poeta mexicano Edel Juárez y su compatriota el trovador Raúl Ornelas (dos grandes que se juntan para brindarnos esta sublime creación poética), en cuyo título ya se nos va transmitiendo la formidable insania de un encuentro inesperado, dulce, intenso, épico, seductor.

Nosotros empezamos por la carne
sin rozar la poesía con incómodos silencios
sin eternizar el día
sin vendernos como ingenuos
nosotros empezamos por el hambre

Nosotros que no fuimos sino extraños
dos errores que se cruzan
que se muerden en los labios
soledades que se juntan sin prever el daño
nosotros empezamos por matarnos

Con tu bolso en la cocina
una estela de recuerdos
una dulce adrenalina
de un pasado que volvió

Tropezaron mis reflejos
me esquivaron los espejos
el instinto se fue lejos
y olvidé la precaución

Y te vi decir “te quiero”
y me vi llamarte mía
sin saber que me perdía
en ceremonias de interior

Y la cama se nos hizo
la antesala al paraíso
un derroche de egoísmo
dejó a un lado el corazón

Que homenaje a la locura
que victoria del deseo
que batalla tan gloriosa
siendo solamente dos

Un encuentro inesperado
un desfase en la rutina
un zarpazo del pasado
y el cinismo de los dos

Con El Tiempo…

Con el tiempo aprendes la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de alguien y encadenar un alma.

Con el tiempo aprendes que el amor no significa apoyarse en alguien y que la compañía no significa seguridad.

Con el tiempo empiezas a entender que los besos no son contratos, ni los regalos promesas.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo te das cuenta que casarse sólo porque “ya me urge” es una clara advertencia de que tu matrimonio será un fracaso.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.

Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente, sólo lo entendemos con el tiempo.

Anónimo

PD: Hay quienes atribuyen erróneamente la autoría de este escrito al gran escritor argentino Jorge Luis Borges, ¡cuan equivocados están!

Descubrí…

José Antonio Rodríguez: Trovador Dominicano

Descubrí que todo el oro del mundo no vale lo que un sorbo de aire puro, que el más alto de los edificios será siempre más pequeño que la cima de la montaña donde nace el río, que la más costosa de las máquinas no podrá jamás justificar su costo frente a la cara desnutrida de miles de niños, que el más hermoso vestido jamás será mayor gala que las alas de la mariposa, que el esfuerzo de la grúa siempre será menor que el de la hormiga, que no hay lámpara más clara y útil que el sol, que la mierda en las cunetas siempre será más pura que la baba que emana del discurso de ciertos dirigentes, que el saludo de esperanza de un recién nacido será capaz de sacar la espada en la espalda de mi hermano, que no hay mejor lugar para estar que estar vivos y que no hay mejor cielo que la felicidad, que ninguna fruta del mercado será más pura que la fruta en el árbol, que nada refleja mejor tu imagen que la calmada paz del agua del charco, que no hay nada más parecido a la muerte que el odio y nada más parecido a Dios que el perdón, que gracias a nuestro paso por el mundo los que vienen detrás serán capaces de salvarlo, que no hay mejor canción que la del aire, ni mejor consejo que el silencio del espantapájaros, que un manatí en extinción es lo más parecido a Cristo y que en las mañanas un beso de amor es el más hermoso de los paisajes.

José Antonio Rodríguez
Cantautor, compositor y ministro de cultura dominicano

No Te Salves

Mario Benedetti, escritor y poeta uruguayo, integrante de la Generación del 45, es sin duda uno de los más prolíficos y trascendentales poetas latinoamericanos del pasado siglo (y comienzos del actual). Así como la poesía, cultivó otros géneros literarios como la novela, el cuento, drama y el ensayo. Hoy quiero compartir con ustedes mi poema favorito titulado “No Te Salves” perteneciente al libro “Poemas de Otros” de 1920 (poema donde se confrontan dos antagónicas actitudes ante la vida), así como una sutil interpretación del dueto de trovadores Mexicanto para acompañar la lectura.

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

http://www.youtube.com/watch?v=73Ac9bFGJN0

Faltas Ortográficas en La Era de Las Redes Sociales

ortografiaLa masificación de las redes sociales y clientes de mensajería instantánea nos ha traído, sin duda alguna, un alud de cosas positivas e interesantes, otras no tanto. Uno de esos puntos negativos en particular ha llamado especialmente mi atención, ese que da título a esta entrada.

Sí, es por todos sabido que en estos tiempos de constante ajetreo en nuestro diario vivir, inclusive en la forma de comunicarnos, bien sea oralmente o por escrito, se tiende a minimizar mucho las cosas, llevar todo a su mínima expresión. Incluso, en ocasiones, se tiende buscar nuevas formas de expresión que resulten más “cómodas”. Hasta ahí todo bien, eso lo acepto y lo respeto.

El problema toma otras dimensiones, cuando inocentemente (por llamarlo de algún modo y evitar así la utilización otros términos un tanto más despectivos), nos encontramos en la red de redes con una serie de ¿vocablos?, principalmente en redes sociales como Facebook y Twitter, aunque se extiende también a clientes de mensajería como Whatsapp o Telegram, así como a foros, blogs, y sitios web en general, que atentan de forma involuntaria y hasta deliberada contra la homogeneidad, formalidad, universalidad y elegancia del idioma de Cervantes.

Somos todos humanos, y es de humanos errar, ergo cualquiera se equivoca y comete una falta, pero es completamente intolerable encontrarse con tales atrocidades ortográficas épicas. Contribuyamos todos y pongamos bien en alto nuestro idioma, porque el castellano es de todos y no de unos pocos.

¿Y de quién es la culpa? La culpa es de todos, no se puede simplemente echar la culpa a alguien y seguir adelante como si nada. La culpa es de todos, de los que ven y callan, de los que educan por interés y no por vocación, de quienes no invierten suficiente en fortalecer un sistema de educación que tiende a la obsolescencia, de quienes no se preocupan por ampliar su envergadura cultural… La culpa es de todos, colaboremos en erradicar o al menos atenuar lo más posible este problema que nos afecta directa o indirectamente a todos.

Dice la cultura popular que desde que se inventaron las excusas nadie queda mal. Este caso debe ser excepción a la regla, no hay excusas válidas, todos los navegadores modernos, incluso teléfonos inteligentes y tabletas vienen de fábrica con un corrector ortográfico integrado (aunque a veces es posible poner en duda la eficacia de los mismos). Démosle uso a esta importantísima funcionalidad. La próxima vez que vayas a publicar algo en tu perfil, en tu blog, en tu sitio web, has una pausa, revisa lo que has escrito, presta especial atención a las palabras resaltadas, corrígelas y así estarás haciendo un pequeño y a la vez inconmensurable aporte a tu cultura, a tu idioma, pero sobre todo, a tu persona.

No Dejes Que Termine el Día…

>No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y la poesía sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.

Walt Whitman
Poeta, ensayista, periodista y humanista estadounidense

¡Bienvenidos a El Dulce Abismo!

Bienvenidos a “El dulce abismo: Pozo de inspiración de un bohemio corazón”, un espacio en donde publicar las cosas que me inspiran y (de cuando en vez, cuando me siento iluminado) plasmar mis escritos. Música, cine y literatura serán los tópicos más habituales, espero sea grata su estadía en esta mi abisal fosa de luz.

– Jonathan Estrella