¡Ay De Ti!

Delia Weber

Delia Weber (nuestra más prominente cultivadora del poema en prosa) fue una escritora, cuentista, dramaturga, poetisa y pintora nacida en  la ciudad de Santo Domingo. Su habitual estilo literario es impresionista, un impresionismo realizado con sentido sensual pictórico. El amor, en sus poemas, es al mismo tiempo sentimiento y duda, inquietud y misterio, deseo y desfallecimiento. Además del poema en prosa escribe poemas dramáticos y cuentos. Su lirismo linda con lo fantástico. Es la mujer que canta y lleva a su canción las palpitaciones de sus ensueños.

Hoy les comparto ¡Ay De Ti!, poema hermoso donde los haya. El cual el gran cantautor Manuel Jiménez musicalizó e incluyó en su disco “Vivirá: Homenaje a Juan Bosch” acompañado de la angelical voz de Ana Belén. Agregando mística a una ya de por si mística creación.

¡Ay de ti!
Si probaste una vez
La miel de mi vino
Ya no lo olvidarás

¡Ay de ti!
Si te clavo la espina
De mi rosa de amor
Ya no lo curarás

Y aunque te vayas lejos
Aunque no vuelvas más
En un trastorno de tu vida
Retornarás al punto en que

Te bebiste mi vino
O te clavaron mis espinas
Te bebiste mi vino
¡Ay de ti¡ …

Simplemente

Francisco Luis Bernárdez

Desde el primer instante, desde el primer verso fui embriagado por la dulce savia que emana del poema que hoy quiero compartir. Su autor es el ya fallecido poeta argentino Francisco Luis Bernárdez, se titula “Simplemente” y fue popularizado por el mago de la canción hablada Jorge Lavat. Un poema que nos recuerda lo no fortuito de las cosas, que nada es casual, que todo es causal, que incluso tras la más drástica catástrofe vienen tiempos de bonanza.

Si para recobrar lo recobrado
tuve que haber perdido lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado.

Si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprendido
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprobado
que lo que tiene el árbol de florido
vive de lo que tiene sepultado.

Alondras En Fusil

Patricio Anabalón

Patricio Anabalón es un destacado poeta y trovador chileno, cuenta en su haber con 11 discos editados y dos libros de poesía. Lo descubrí gracias a una magistral musicalización del poema “Eternidad” de Vicente Huidobro y desde entonces es parte esencial de mi colección musical. Quiero compartir hoy con ustedes esta breve pero perenne creación poética titulada “Alondras en Fusil” perteneciente al disco “Verbos de Sal”.

Desnuda
vacía, así mujer
Cantan tus hojas
Como ayer tus cabellos

Desnuda
vaciarás en mí, mujer
Tus fluidos terrenales
Trópicos de alondras en fusil.

Una Más

Carlos Luis

Carlos Luis es uno de esos geniales cantautores que a menudo pasan casi desapercibidos, nacido en la hermana Cuba y residente desde hace tiempo ya en nuestra siempre alborozada ciudad de Santo Domingo. Ya sea con su destreza en las cuerdas, su serena pero penetrante voz (que recuerda a los ancestrales trovadores) o la sutileza poética de sus versos, Carlos Luis es un verdadero artista capaz de tocarnos el corazón, el alma y hasta un poco más, como lo demuestra la canción que hoy quiero compartir titulada “Una Más“.

Una más, para recomenzar
una más, una esperanza más
una más, metida entre la piel
otra gota de miel y amor.

Una más, otra estrella fugaz
una más, que viene a relevar
a otra más que se cansó de andar
de usar su libertad y mi amor.

Una más, otros labios más
otro abrazo más, otro poco más
otra historia de amor
escrita sin autor.

Una más, otra forma de amar
otro mar por donde navegar
sin timón, sin puerto a donde ir
y sueño que admitir, ni amor.

Una más que dice estoy aquí
una más para sobrevivir
otra más que mata sin dolor
un vampiro de amor y adiós

Una más, otros labios más
otro abrazo más, otro poco más
otra historia de amor
escrita sin autor.

Una más, otra cicatriz
que debe curar cuando alguna más
sienta ganas de amar
y busque sitio en mi.

De Cuentos de Hada y Príncipes Azules

¿Quién no ha pensado nunca que las mujeres son raras? Que no sea mujer obviamente. Porque cómo van a saber ellas que son raras si son las raras. Uno de los motivos por el que la mujer es un ser extraño a todas luces es porque son los únicos sobre la faz de la tierra y probablemente dentro de todo el universo que todavía creen en cuentos de hadas.

Las mujeres son seres de fe, son capaces de transformar cualquier mundo, cualquier universo conocido o por conocer, sobre todo el mundo de los hombres. Son capaces de todos los días al despertarse ver a su lado al hombre que aman y no al hombre que en realidad somos. Las mujeres cuando ven una pared en realidad lo que están viendo son colores y texturas, los hombres cuando ven una pared ven ladrillo sobre ladrillo. Las mujeres son capaces de virar el universo a su favor para hacer que incluso el olvido sea una circunstancia difícil en el mundo de los desmemoriados.

Todo esto ocurre porque la fe es alimentada desde que son niñas por elementos de corte extravagante: una vecina incómoda, una hermana mayor rebelde, una profesora hippie, una tía solterona, o la mamá, a quien alguna vez se le escuchó enunciar “Hija mía tú estás bendita y tarde o temprano ante el umbral de tu ventana llegará y se postrará de rodillas ante ti un príncipe azul”. ¿Azul?

Es muy difícil estar enamorado de una mujer que cree en los cuentos de hadas, de una mujer que aspira y merece un hombre perfecto. Es muy difícil estar enamorado de una mujer que con una mirada es capaz de cambiar cualquier espectro. Es muy difícil estar enamorado de una luna lejana, de una estrella, cuando te sabes con los pies puestos en la tierra. Es muy difícil todos los días levantar los ojos para verla y saber que te va a deslumbrar. Es muy difícil mentirle con canciones incluso, que cuando vemos ladrillos tratamos con fuerza de ver sus colores, que la fe que nos falta y que ellas nos regalan es lo que nos da fuerzas para presumirnos locos a pesar de estar cuerdos, para sabernos acompañados aun cuando estamos solos y para sentirnos profundamente enamorados y con ganas de vivir muchísimos años.

Hoy más que nunca debemos de tener pleno conocimiento y convencimiento de que los hombres somos una especie que desciende directamente del mono, las mujeres de las estrellas.

Adaptación de un monólogo de Abel Velásquez “El Mago”.

No Te Da

Manuel Jiménez: Trovador Dominicano

Una de las más emotivas canciones que he escuchado, en esta, el siempre humilde pero igualmente reconocido cantautor dominicano (oriundo de Cotuí) Manuel Jiménez, armado sólo con su voz y guitarra logra traspasar las barreras de lo meramente físico y se nos instala en lo más profundo del alma.

Te sobra ternura,
te sobra el encanto,
lo que queda de tu sonrisa
es un mambo de amor.

Te sobra en los ojos
la dulce mirada
y tu boca cuando habla
de amor me embriaga.

Me asombra que tengas
encantos de más, pero tú
no te asombres si digo
que aunque todo te sobre
el amor no te da.

Para un beso te da,
para un sueño te da,
pero para quedarte en mi lecho
y dormir en mi pecho
el amor no te da.

Tocando mi frente,
me dices te quiero
y rehúsas darme
tu amor entero.

De un beso en tu mano
yo sé que soy dueño
pero todo tu amor
corazón es mi empeño.

Mesita de Noche

Sin duda alguna, una de las más emblemáticas y reconocidas creaciones de la canción de autor quisqueyana, producto del ingenio del cantautor santiaguero Víctor Víctor, quien a ritmo de bachata nos sumerge en una sentida confesión del más enérgico sentimiento, el amor. Un amor perpetuado, noble, auténtico.

No me pidas que te deje
no lo vas a conseguir
el amor que llevo dentro
el amor que llevo dentro
me acompañará hasta el fin

No quieras que no te mire
si tus ojos son mi luz
dos luceros que me alumbran
en la noche
la razón del mar azul

Porque yo guardo tu amor
en mi mesita de noche
va prendido como un broche
en mitad del corazón

El retrato de mis sueños
lleva tu cara pintada
no quieras que yo lo borre
no quieras que yo lo borre
o se morirá mi alma

Porque yo guardo tu amor
en mi mesita de noche
va prendido como un broche
en mitad del corazón

Guardo tu amor
en mi mesita de noche
yo lo guardo como un broche
yo lo guardo, ¡hay! yo lo guardo

Guardo tu amor
un mi mesita de noche
dos luceros que me alumbran
el camino por las noches

Guardo tu amor
en mi mesita de noche
en la gaveta de mi alma
guardo tu amor en las noches

Guardo tu amor
en mi mesita de noche
yo si lo guardo, mi amuleto
mi lucero, mi resguardo y mi broche

Guardo tu amor
en mi mesita de noche
yo tengo tu amor todas las noches

Porque yo guardo tu amor
en mi mesita de noche
va prendido como un broche
en mitad del corazón