Madrigal del Beso Impuro

Dr. Joaquín Balaguer

Hablar del Dr. Joaquín Balaguer, es hablar de una de las más trascendentes personalidades políticas de República Dominicana; afirmación irrelevante al fin que hoy me atañe. Al margen de sus actividades como estadista, destacó, asimismo, en la faceta de escritor y poeta. Como genial muestra de esta última, quiero compartirles uno de los poemas que más disfruté de la colección “La venda transparente“, el cual da título a la actual entrada. Sin más parafernalia, aquí les va, espero lo disfruten tanto como quien suscribe.

Besaré la noche sobre tus cabellos,
besaré la aurora sobre los destellos
de tu carne joven, de tu boca cruel,
en donde parece que sangra un clavel.

El beso que ansío tendrá tanta ardura
que a tus propios ojos parezca locura,
la pasión ardiente que agita mi ser
como si quisiera, con mi fiebre loca,
en sólo un minuto saciar en tu boca
la gama completa de todo el placer.

La boca escogida que besa la muerte
jamás otra boca la vuelve a besar,
así quiero darte mi beso más fuerte,
el beso que nunca podrás olvidar.

Ese beso único tendrá tal ternura,
y en su desenfreno será tan voraz,
que arderá en su llama la parte más pura
del ángel divino que asoma en tu faz.

Es que eres de fuego y en ti todo ama,
respiras amores con todo tu ser,
y vas por el mundo como viva llama,
como dulce incendio que todo lo inflama,
y eres mitad ángel y mitad mujer.

Joaquín Balaguer

Alma Música

Nicolás Guillén

Hace unos días escuché a mi profesor de literatura mencionar al poeta cubano Nicolás Guillén e incluso recitar unos versos, me sorprendió la musicalidad de aquellos versos y me di a la siempre interminable tarea de descubrir algunos de sus poemas. De aquel primer puñado el que más me cautivó y con el que más me identifiqué fue “Alma Música“, oda sublime a un ser que a pesar de las adversidades se niega perder su característica musicalidad. A continuación les comparto el poema, espero que lo disfruten:

Yo soy borracho. Me seduce el vino
luminoso y azul de la Quimera
que pone una explosión de Primavera
sobre mi corazón y mi destino.

Tengo el alma hecha ritmo y armonía;
todo en mi ser es música y es canto,
desde el réquiem tristísimo de llanto
hasta el trino triunfal de la alegría.

Y no porque la vida mi alma muerda
ha de rimar su ritmo mi alma loca:
aun mas que por la mano que la toca
la cuerda vibra y canta porque es cuerda.

Así, cuando la negra y dura zarpa
de la muerte destroce el pecho mío,
mi espíritu ha de ser en el vacío
cual la postrera vibración de un arpa.

Y ya de nuevo en el astral camino
concretara sus ansias de armonía
en la cascada de una sinfonía,
o en la alegría musical de un trino.

Nicolás Guillén

No Estás Deprimido…

Facundo Cabral

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones.

Facundo Cabral
Cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino

http://www.youtube.com/watch?v=UrXoMVrAjHE

Sobrevolando Un Sueño

Santiago Feliú

Santiago Feliú fue un destacado exponente del movimiento de la nueva canción conocido como Nueva Trova Cubana, por su peculiar, intensa y virtuosa forma de acariciar las cuerdas de la guitarra se ganó el apodo de “El Eléctrico“. Sus canciones buscaban a toda costa un balance entre la música y la poesía; su lirismo, como un radar, es capaz de localizar nuestra alma y hacer cita con la eternidad. Recientemente un infarto nos lo arrebató de entre los vivos pero donde quiera que se encuentre sé que no está solo, lo acompaña su guitarra, lo acompaña la poesía.

Hoy quiero compartirles la canción “Búscame (Sobrevolando Un Sueño)” como muestra inherente del sublime legado de Santi, que la disfruten tanto o más que este servidor.

Búscame donde sientas que está ardiendo,
donde se eternizan los recuerdos,
donde no me encuentres, donde estuve,
donde se olvidaron de quererte.

Si todo el amor del mundo está tiritando,
cada segundo cuesta un siglo de espera,
dime si lo que sientes no es lo profundo,
en cada momento del alma de esta escalera.

Búscame donde la ilusión tuvo hijos,
sobrevolando un sueño que acuna el tiempo,
en la más melancólica melodía,
incinerando infiernos para tu vida.

¡Amemos!

Amado Nervo

Si nadie sabe ni por qué reímos ni por qué lloramos; si nadie sabe ni por qué vinimos ni por qué vamos; si en un mar de tinieblas nos movemos, si todo es noche en derredor y arcano. ¡A lo menos amemos! ¡Quizá no sea en vano!

Amado Nervo
Poeta y escritor mexicano

Estados de Ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

Mario Benedetti

Canción de Navidad

Para reflexionar…

El fin de año huele a compras,
enhorabuenas y postales
con votos de renovación.
Y yo que sé del otro mundo
que pide vida en los portales,
me doy a hacer una canción.

La gente luce estar de acuerdo,
maravillosamente todo
parece afín al celebrar.
Unos festejan sus millones,
otros la camisita limpia
y hay quien no sabe qué es brindar.

Mi canción no es del cielo,
las estrellas, la luna,
porque a ti te la entrego
que no tienes ninguna.

Mi canción no es tan sólo
de quien pueda escucharla,
porque a veces el sordo
lleva más para amarla.

Tener no es signo de malvado
y no tener tampoco es prueba
de que acompañe la virtud.
Pero el que nace bien parado,
en procurarse lo que anhela
no tiene que invertir salud.

Por eso canto a quien no escucha,
a quien no dejan escucharme,
a quien ya nunca me escuchó,
al que en su cotidiana lucha
me da razones para amarle,
a aquel que nadie le cantó.

Silvio Rodríguez